Cuando piensas en PCI industrial en Barcelona, lo primero es alinear expectativas: una buena instalación no es una colección de equipos, sino un sistema coordinado con tu operación, las estructuras y la energía de tu planta. En nuestro día a día trabajamos con BIM desde el anteproyecto; así, salas de bombas, redes de rociadores y ventilación de aparcamientos quedan coordinadas desde el modelo y no “a posteriori” en obra (ahí empiezan los sobrecostes). A menudo nos llamas cuando implantas nuevos equipos y hay que adaptar estructura, AT/BT y bancadas sin parar la producción: en esos casos planificamos el PCI por fases para que tu actividad no se bloquee.
Una PCI industrial bien resuelta empieza por el análisis de riesgos (procesos, combustibles, alturas, ocupación, almacenamiento) y aterriza en un pliego técnico que define capacidades, caudales y pruebas. Los proyectos que mejor llegan a obra suelen compartir estos rasgos:
Detección y alarmas integradas con zonificación clara: no se trata de “más detectores”, sino de cobertura y tiempos de aviso acordes al riesgo. Integramos supervisión (fallos, averías) para que tu mantenimiento actúe antes de que el sistema “se apague” sin avisar.
Abastecimiento de agua con criterio: grupo de presión dimensionado por demanda simultánea (rociadores + BIE si procede), depósitos con volumen útil real y maniobras de prueba accesibles.
Redes de rociadores y BIE coordinadas con estructuras y racks: en BIM detectamos conflictos (vigas, puentes grúa, bandejas) antes de taladrar. Un error típico que encarece es no reservar pasatubos y luego pelear cada cruce.
Riesgos especiales: cocinas industriales, CO/GLP, aerosoles, espumas… La clave es no “recetar” por catálogo, sino por ensayo y compatibilidad con tu proceso.
Documentación y legalización pensadas desde el diseño: memoria, planos conforme a obra, actas de pruebas, manual de uso y plan de mantenimiento. Cuando llegamos a obra, ya están planificadas pruebas y documentación RIPCI para la puesta en marcha y el mantenimiento posterior.
Zonas lógicas por sector de incendio/uso.
Selección de tecnología: puntuales, ópticos, multicriterio, aspiración (para ambientes polvorientos).
Integración con BMS/SCADA si tu planta lo requiere.
Comisionado: pruebas de causa-efecto (detección → aviso → maniobras), registro de eventos y formación de tu personal.
Criterios de cobertura (ESFR/CMDA donde corresponda), distancias a obstáculos, alturas y densidad de aplicación.
Grupos de presión: redundancias, transferencia automática, arranques de prueba programados y by-pass para mantenimiento.
BIE/Hidrantes: trazados accesibles, válvulas señalizadas y señalética visible. Consejo práctico: deja puntos de drenaje por sectores para facilitar pruebas sin inundar media nave.
Cocinas: sistemas automáticos con corte de gas/eléctrico y reposición planificada.
Gases (CO₂, inertes, FM-200/Novec sustitutos): análisis de estanqueidad, tiempos de descarga y seguridad del personal.
Espuma/agua nebulizada en zonas de líquidos inflamables; siempre validamos compatibilidad con materiales y limpieza post-descarga para reducir paradas.
Objetivo: que tu equipo de proyecto y mantenimiento tenga claro “qué hay que entregar y cuándo”. Te traduzco lo esencial del RIPCI (RD 513/2017) a tareas:
Antes de obra
Seleccionar empresa instaladora habilitada y definir alcance (equipos, materiales certificados).
Plan de calidad: protocolos de pruebas de presión/caudal, verificación de señalización y accesibilidad.
Durante obra
Inspecciones de recepción de materiales (marcado, certificados).
Pruebas sectorizadas de redes: presión, estanqueidad y maniobras.
Documentación en curso: as-built en BIM, hojas de datos y manuales.
Puesta en marcha
Actas de pruebas funcionales (detección, alarma, bombas, rociadores de prueba/BIE), formación a usuarios.
Entrega del Plan de mantenimiento con periodicidades, checklists y responsables.
Mantenimiento (ejemplos de periodicidades típicas)
Mensual/Trimestral: inspección visual, presiones en manómetros, arranque de bombas, limpieza de detectores según ambiente.
Anual: prueba de caudal-presión en hidrantes/BIE, pruebas de autonomía de centrales, revisión de rociadores de muestra.
Cada varios años: retimbrados y recargas donde aplique, inspecciones internas de depósitos.
Nuestra recomendación es vincular estas obligaciones al modelo BIM, donde guardamos fichas, ubicaciones y fechas de próximas inspecciones. Así, tu mantenimiento trabaja con el plano en la mano y no con carpetas perdidas.
Memoria y planos “as-built” + cálculos.
Certificados de materiales y equipos.
Actas de pruebas (presión/estanqueidad/funcionales).
Manual de uso y Plan de mantenimiento (con periodicidades y responsables).
Registro de incidencias y repuestos críticos.
El CTE DB-SI define la seguridad en caso de incendio del edificio (sectorización, evacuación, reacción al fuego).
El RIPCI regula instaladores, equipos y mantenimiento.
En industria, trabajamos con ambos: el CTE te marca “el qué” a nivel de edificio; el RIPCI, “el cómo” instalar y mantener. La coordinación temprana evita rehacer pasillos, puertas RF o sectorizaciones cuando ya está todo montado.
Trabajamos PCI integrado en BIM porque reduce incertidumbre y costes:
Detección temprana de interferencias (estructura, conductos, bandejas). Hemos eliminado decenas de colisiones de red de rociadores con puentes grúa antes de llegar a obra.
Cómputos y mediciones fiables para compras: tuberías, válvulas, soportes y piezas especiales con cantidades reales.
Planificación por fases para evitar paradas de producción: sectorizamos trabajos fuera de horas punta y dejamos “bypass” temporales cuando hay que intervenir en grupos de presión existentes.
Trazabilidad documental: cada equipo en el modelo lleva su hoja técnica, periodicidad de mantenimiento y fotos de pruebas.
Si quieres ver cómo integramos PCI con arquitectura, estructuras y energía en proyectos reales, echa un vistazo a nuestra página de Ingeniería y Arquitectura; ahí verás el enfoque multidisciplinar y coordinado que aplicamos: ingeniería y arquitectura de Inteca.
No hay PCI sin energía y soportes: definimos cargas en bancadas, reservas en forjados y acometidas eléctricas desde el modelo. En un proyecto reciente, adaptamos estructura, AT/BT y bancadas para una línea nueva sin detener producción; el truco fue prefabricar tramos y montar “en caliente” con ventanas de intervención de 4 horas.
Pre-montaje de colectores y gabinetes.
Ventanas de intervención pactadas con operación.
Pruebas sectorizadas para no vaciar toda la red.
Plan de reversión por si una prueba no cumple: repuestos y alternativa listos.
Errores comunes que más encarecen:
No reservar pasatubos: perforaciones urgentes, refuerzos, polvo y retrasos.
Dimensionar por catálogo: rociadores inadecuados para alturas reales → falsas seguridades.
Olvidar el mantenimiento: cuartos de bombas sin accesos, colectores sin drenajes, detectores donde nadie podrá limpiarlos.
Cómo puedes prevenirlos:
Validación de layout en BIM con tu equipo de operación y mantenimiento.
Simulaciones de caudal-presión antes de compras.
Prototipos de sectores críticos (un tramo de red + 1 BIE + 1 hidrante) para ajustar soportes y accesibilidad.
Checklist de contratación
Alcance detallado: equipos, certificaciones, pruebas incluidas.
Plan de obra y fases (si tu planta está en marcha).
Plan de mantenimiento inicial con periodicidades y recursos.
Entregables: as-built en BIM, actas, manuales, formación.
Empresa instaladora habilitada y experiencia en riesgos como el tuyo (no es lo mismo logística que química).
Equipo técnico propio y coordinación con AT/BT, climatización y estructura.
Fechas realistas con hitos (diseño, compras, obra, pruebas, legalización).
Garantías claras: respuesta a averías, stock de repuestos, visitas preventivas.
¿Cuánto tarda un proyecto PCI?
Depende del alcance y de si la planta está operativa; con metodología BIM y compras planificadas, los hitos se acortan y se reduce el retrabajo.
¿Qué debes tener listo para la legalización?
Memoria y planos as-built, certificados de equipos, actas de pruebas y Plan de mantenimiento. Cuanto antes lo prepares, mejor llega la puesta en marcha.
¿Es imprescindible modelar en BIM?
No siempre, pero en industria aporta claridad, evita colisiones y acelera mantenimiento. Nosotros lo usamos desde anteproyecto: detectamos interferencias y medimos antes de perforar.
Una PCI industrial bien diseñada es la suma de buen criterio, ejecución ordenada y coordinación BIM. Cuando compares propuestas, mira más allá del precio: exige alcances claros, pruebas incluidas y un plan de mantenimiento realista. Y si quieres ver cómo integramos todo con arquitectura y energía, aquí tienes nuestra página de ingeniería y arquitectura, donde explicamos nuestro enfoque multidisciplinar.